Cada día llegan a nuestro buzón invitaciones a jornadas, conferencias, congresos y todo tipo de encuentros que son un fiel reflejo de la inquietud y la vitalidad del sector de la edificación. Nuestra compañera Ana Belén Cuesta asistía recientemente al I Congreso Internacional del Medioambiente, desde el que nos mandaba esta reflexión.

«Asistí a este congreso con bastante curiosidad por ver qué más se podía hablar en un congreso de sostenibilidad, que no se hubiera tratado ya en todos los anteriores. Pues bien, me sirvió para escuchar varias cosas que para mí son importantes.

En primero lugar, fue interesante escuchar directamente la palabra del presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, sobre aspectos fundamentales del cambio climático y todo lo que conlleva. Todos pudimos escuchar que al menos era consciente de:

  •  La necesidad de concienciar a los ciudadanos de la importancia de nuestra interacción con el medio.
  • La aparición de fenómenos meteorológicos extremos.
  • La diversidad bioclimática y biológica, gravemente comprometida.

En un marco tan difícil como el cambio climático la humanidad se enfrenta hoy al mayor reto de nuestro tiempo: es necesaria una transformación global del sistema productivo, de la mano de la economía circular. Siendo así, la transición ecológica presenta grandes retos a todos los niveles: innovación, desarrollo, nuevas profesiones, inversiones y posibilidad de crecimiento.

España es 1 de los 25 puntos calientes en biodiversidad del planeta, por lo que nuestro compromiso debe ser mayor, así como lo es nuestra responsabilidad.

Además, España es también el primer país de Europa en biodiversidad marina, con sus 10000 km. de costa. Si tenemos en cuenta que de la salud de los océanos depende la salud global del planeta, algo tenemos que hacer.

Empieza aquí el pensamiento sobre un nuevo modelo de desarrollo que respete los límites del planeta; definitivamente empieza una nueva etapa en la historia de la humanidad. Este reto va irremediablemente de la mano de la economía. Aparecen dos pilares fundamentales para comenzar este camino: la Inversión Sostenible Responsable (ISR) y la Financiación Verde.

Los bancos (por fin aparecen los bancos en todo esto del cambio climático) tienen un papel fundamental ¿cuántas veces hemos oído decir que es imposible acometer inversiones de mejora o rehabilitaciones si no hay dinero?. 

Por fin los bancos han entendido que el riesgo climático también es un riesgo financiero (no pensabais que era por solidaridad, ¿verdad? Si así fuera, duraría poco el entusiasmo). Han entendido también que la sostenibilidad es una nueva oportunidad de negocio, dado que aparecerán nuevos actores en esto de la economía circular.

Tenemos pues ante nosotros un nuevo paradigma económico y social: la innovación del pensamiento y el compromiso en el desarrollo e innovación de nuevos productos.

Bajo esta nueva mirada son innumerables las grandes multinacionales que están empezando a adoptar medidas muy significativas, impulsando así esta nueva corriente de pensamiento global.

Muchas empresas españolas también tienen ganas de liderar este cambio de pensamiento, algunas dentro del sector de la construcción, como Vía Célere, y se esfuerzan desarrollando propuestas como la industrialización, nuevas herramientas de gestión de proyectos, desarrollo de sistemas de climatización y ventilación altamente eficientes o valorando y reponiendo la huella hídrica de sus promociones.

Por mi parte, ahora sí, creo que no falta nadie. Y tú, ¿qué haces por el medioambiente?»